Mas que agua
El agua conformó el arte del paisaje del Ribeiro, avivado
por la naturaleza de sus montes en las partes altas
y engalanado por las viñas de sus valles.
El agua es elemento primario para la tierra, para el
hombre y para la atmósfera que respira.Un paseo por el
Ribeiro es un viaje entre cascadas naturales, la mayoría
de ellas minerales y termales.
El agua labró la piedra y amansó la tierra que el
hombre aprendió a domesticar al igual que el vino. Desde
la época “castrexa” hasta la actualidad, los canteros
supieron conjugar la nobleza de su granito con la espiritualidad
de una cultura.
El Ribeiro, considerado como uno de los enclaves
más representativos de la cultura y la arquitectura gallega,
atesora un patrimonio artístico magníficamente conservado.
En sus pueblos y aldeas medievales se pueden
visitar castros, juderías, pazos, monasterios e iglesias
que se integran a la perfección con el paisaje del agua y
del vino.
Turismo Termal
El turismo termal fue motor económico del Ribeiro en el siglo
XIX y vuelve a serlo hoy, gracias a los modernos balnearios
situados a orillas de sus ríos. Las excelentes características
del agua —alcalinas, hipertermales, sulfuradas, fluoradas—
y el uso de las técnicas más vanguardistas permiten disfrutar
de un tratamiento terapeútico en plena naturaleza.
Arnoia, Laias, Cortegada y Carballiño cuentan con modernos hoteles/balneario.
Otros balnearios de tradición y prestigio como Prexigueiro y Berán,
están en fase de expansión y modernización de sus instalaciones.










